Eugenio Rodríguez sale libre.
Pagando 355,000 pesos, Eugenio Rodríguez, secretario de Relaciones Exteriores de la sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), salió libre tras pasar pocas horas en el área de ingreso del Reclusorio Preventivo Sur. El tremendo juez decimo cuarto de distrito en materia de procesos penales federales en el Distrito Federal, señaló que el delito de daño en el monumento histórico (la portón de la Secretaría de Educación Pública) no fue considerado un delito grave. ¡Joder!
El dinero lo recaudaron de miembros de la CNTE en 20 estados y también los muertos de hambre (sin animo de ofender, la frase es meramente descriptiva), del Sindicado Mexicano de Electricistas (El que con lobos anda…).
Mejor deberían de cooperarse para restaurar el portón de cedro, obra de Pedro de Arrieta, que resultó con dos boquetes: uno de 97 centímetros de altura por 35 centímetros de ancho y otro de 38 centímetros de altura y 54 de ancho (según el dictamen del Instituto Nacional de Antropología e Historia), hechos con polines y varas de acero por el individuo que hoy goza de libertad.
Cabe señalar que el artículo 52 párrafo segundo de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que refiere de dos a 10 años de prisión y multa hasta por el valor del daño causado “al que por medio de incendio, inundación o explosión destruya un monumento histórico”.